Por eso, para acabar con esas ganas cuanto antes, te contamos cómo puedes elaborar en casa, hoy mismo, ¡un delicioso zumo de manzana!
Lo más importante es que elijas una variedad de manzana adecuada. Hay que tener en cuenta que las manzanas dulces suelen dar poco jugo, y las más ácidas tienen más pulpa y son más jugosas. Elegiremos, por eso, éstas últimas: para que nos entendamos, usaremos las manzanas verdes.
Asimismo, el proceso de cocción dependerá del tamaño de los trozos a cocinar; lo que más nos interesa, aun así, es el agua que guarda dentro la misma fruta, así que iremos haciendo orificios en los trozos que tenemos hasta conseguir la textura deseada.
También podemos comprar el zumo, ya elaborado, en el mercado, pero vamos a enseñarte cómo hacerlo en casa; por si te entran ganas de tomarlo y no puedes esperar.
Los pasos a dar para elaborar zumo de manzana son los siguientes. Necesitarás manzanas (8 unidades), 2 litros de agua, canela y azúcar.
Lo primero es limpiar bien las manzanas, para seguidamente trocearlas. Como vamos a hacer zumo, lo más conveniente es quitar también las pepitas.
Después dejaremos cocer la fruta en los dos litros de agua y añadiremos la canela. Necesitaremos manipular la fruta, así que iremos agujereando la fruta para ver cuándo está lista.
Cuando obtengamos la textura indicada, sacaremos la fruta del agua (¡cuidado! guardaremos el agua para usarla más adelante, ¡no la tires!) y machacaremos la manzana.
Con la ayuda de un filtro (y una cuchara) filtraremos el agua de la manzana. Y al zumo que saquemos le añadiremos el agua de la cocción: juntando ambas conseguiremos el zumo de manzana. En este momento, al gusto de cada uno, añadimos azúcar.
Ya sabemos que es difícil no darle un sorbo a este delicioso zumo, pero conviene beberlo en frío. Así nos aseguramos de conservar el sabor natural de la manzana.