El propio nombre nos indica a la perfección su ingrediente principal: las nueces. Una vez picados, se mezclan con leche, azúcar y canela, y se calienta a fuego lento.
En origen, sin embargo, los ingredientes que se utilizaban eran otros. Por aquel entonces el azúcar era muy caro, así como el chocolate. Los turrones aún no se conocían. Por ello, utilizaban como ingrediente productos cotidianos. No te extrañes de esto: originalmente, además de nueces, se hacía con pan, agua y bacalao seco desmigado (sí, también nos ha impresionado, pero has leído bien: ¡bacalao!)
Tras estar a punto de perderse, su receta fue recuperada en la década de los 80, precisamente, por un conocido tolosarra: el gran confitero Joxe Mari Gorrotxategi.
De textura es cremosa, similar a unas natillas, algo más espesa. Este espesor, sin embargo, puede depender de la cantidad de nueces utilizadas o del tiempo de cocción. Por lo tanto, puedes adaptar la siguiente receta al gusto.
Ingredientes
Receta