Seguramente, si has pasado por el mercado en las últimas semanas, te habrás parado ante estos frutos asombrado. Han sido muchos los que se han acercado al puesto del Tinglado y han estado preguntando por ellos.
Este producto especial se llama chayote, también conocido como papa de aire, y aunque es desconocido para nosotros, es un fruto muy común en Sudamérica. Las civilizaciones maya y azteca cultivaron largamente el fruto en Mesoamérica; después lo dispersaron por todo el mundo durante la colonización española. Aunque la localización de los orígenes no es exacta, es extendida por México y Centroamérica.
En la huerta, los chayotes necesitan de temperatura neutra y mucha cantidad de agua. En el ciclo de maduración toman un color que va del verde oscuro al casi blanco.
Tienen una piel brillante y dura, que pueden estar cubiertas de espinas o no. En su interior tienen una semilla que es comestible. Generalmente, cada pieza pesa unos 500 gramos, ¡aunque algunos llegan hasta los 2 kilogramos!
Se consume mucho en toda América Latina y en la cocina se le da un uso similar a la calabaza (el nombre que se le da a la planta es chayote, en mexicano chayotli, que significa calabaza espinosa).
Según hemos leído, el sabor del chayote es incomparable y una vez que se acostumbra a su gusto, no hay vuelta atrás.
Este fruto convierte los patos simples en enriquecedores y si eres de los que disfruta innovando con nuevos productos… ¡te recomendamos experimentar con los chayotes que encontrarás en el mercado! Algunas opciones para cocinarlos son:
1. Crudos
Como ensalada. Resultan frescos y llenos de sabor. Puedes ajustar los ingredientes y las cantidades a tu gusto.
2. Salteados
Por ejemplo, con pollo. Hay que cortar los chayotes en trozos pequeños y pasarlos por la sartén con el producto que más te guste. En la preparación destaca por su sencillez y rapidez.
3. Guisados
Empezarás salteando los chayotes en trocitos junto con las verduras de temporada. Luego añadirás el agua y dejarás cocer todo a fuego lento hasta que las verduras estén tiernas.